sábado, 28 de mayo de 2016

Also sprach Zarathustra - Friedrich Wilhelm Nietzsche | (Starten)

           Al cumplir los treinta años¹ Zarathustra abandonó su patria y los lagos de su patria, y se retiró a la montaña. Allí podía gozar de su espíritu y su soledad, y así vivió durante diez años, sin fatigarse. No obstante, al fin su corazón experimentó un cambio; y cierta mañana en que se levantó con la aurora naciente, se encaró con el Sol y le dijo:
«¡Oh, Tú, Gran Astro!» Si te faltasen aquellos a quienes iluminas, ¿qué sería de tu felicidad? Durante diez años, día tras día, has comparecido ante la boca de mi cueva: de seguro que ya te habrías cansado tanto de tu luz como de tu girar eterno, a no ser por mí, por mi águila y mi serpiente. Pero nosotros te aguardábamos todas las mañanas, recibíamos de ti lo que te sobraba, y te bendecíamos con agradecimiento.
Pues bien: ya estoy hastiado de mi sabiduría, como lo están las abejas que han acumulado un exceso de miel. Yo necesito manos que se tiendan hacia mí.
Yo desearía otorgar y repartir mercedes, hasta que los sabios entre los hombres volvieran a gozar de su locura, y los pobres a gozar nuevamente de su riqueza.
Para ello debo descender a los abismos², al igual que lo haces tú cuando cae el día.

1.       En la imitación, corrección e inversión, en dosis distintas, del Evangelio, que es en gran parte el Zarathustra, Nietzsche comienza por dar como edad inicial del profeta de su evangelio los treinta años, la edad inicial del Jesús de los sinópticos. Pero mientras a los treinta años Jesús empieza su predicación, Zarathustra se retira a las montañas, como etapa previa. Y esta etapa, de incubación, va a durar dieza años.

2.       Untergehen, «ir hacia abajo» (Zarathustra, de la montaña al valle; el Sol, del mediodía al ocaso), significa hundirse, sumergirse, también ponerse (el Sol), y perderse. Untergehend es el «poniente». Indudablemente Nietzsche juega con la reunión de todos esos sentidos.

Notas del traductor.

Aforismos - Leonardo di ser Piero da Vinci | 1ª Parte

Leonardo al lector.

El amor a un objeto, cualquiera que sea, es hijo de su conocimiento. El amor es tanto más ferviente cuanto más cierto es el conocimiento; pero la certidumbre nace del conocimiento integral de todas las partes, que reunidas forman el todo que debe ser amado. Si no conoces a Dios, no podrás amarlo; si lo amas por el bien que de él esperas y no por su virtud soberana, imitas al perro que menea la cola y festeja con sus saltos a quien le va a dar un hueso; si el animal conociera la superioridad del hombre, lo amaría mejor.

¿Cuál es la cosa que cesaría de existir si se la pudiera definir? El infinito, que sería finito si pudiera ser definido. Porque definir es limitar la cosa definida con otra que la circunscribe en sus extremos, de modo que lo que no tiene términos no puede ser definido.

Hay, sin duda, la misma proporción de la mentira a la verdad que de las tinieblas a la luz; y la verdad es tan elevada esencia que, aun si se aplica a materia humilde y baja, sobrepasa incomparablemente las vagas y mentirosas amplificaciones y los más grandes y sublimes discursos. Aunque nuestro espíritu, en efecto, tenga a la mentira por quinto elemento (agregado a los cuatro que componen el mundo: aire, tierra, fuego y agua), no deja de ser cierto que la verdad es la soberana alimentación, no de los espíritus vagabundos, pero sí de las inteligencias agudas. Pero tú, que vives de ensueños, preferirás los sofismas a las mentiras de los charlatanes en las cosas grandes e inciertas, a las verdades naturales, bien que menos pretenciosas.

Con poca esperanza pueden los míseros estudiosos aguardar el premio de su virtud. En tal caso me encuentro yo, seguro de incurrir en no pocas enemistades, ya que ninguno creerá lo que yo pueda decir de él. Muy contados son los hombres a quienes desagradan sus propios vicios; antes bien, sólo repugna generalmente el vicio a los que, por naturaleza, son contrarios a él; muchos odian a sus padres o pierden la amistad de quienes los reprenden, y no quieren saber de ejemplos de virtudes contrarias, ni oír ningún humano consejo.

Si encontráis a un hombre virtuoso y bueno, no lo apartéis de vosotros; honradlo para que no tenga que huir de vosotros y refugiarse en desiertos o cavernas u otros lugares solitarios, lejos de vuestras insidias; miradlos como a dioses terrestres, merecedores de estatuas y simulacros.

Analectas - Confucio "Maestro Kong"; 孔子 | 1ª Parte

 Confucio decía de la música Shao que era absolutamente bella y absolutamente buena, mientras que de la música Wu decía que era absolutamente bella, pero no absolutamente buena.

Confucio dijo: «El hombre superior, cuando come, no pretende hartarse, ni en su casa busca estar tranquilo y despreocupado; es diligente en los asuntos, pone cuidado en sus palabras y busca a los que poseen la doctrina para que le rectifiquen. De un hombre así es de quien puede decirse que es alguien que ama el estudio».

Confucio dijo: «El hombre superior no se pone a favor ni en contra de nada en el mundo, sino que sigue lo que es justo».

En cierta ocasión el Maestro deseaba vivir entre las nueve tribus bárbaras. Alguien le dijo: «Son hombres muy rudos, ¿cómo os arreglaríais para hacerlo?» A lo que Confucio respondió: «Si un hombre superior viviera con ellos, les desaparecería la rudeza».

Zilu hizo a Zigao gobernador de los Bi.
Confucio le dijo: «Estás perjudicando a mi discípulo».
Zilu contestó: «Hay muchas clases de personas, igual que muchos espíritus, ¿por qué es necesario haber leído libros para considerar que se ha aprendido?».
Confucio dijo: «Ésta es una de las cosas por las que me disgustáis vosotros, los que siempre tenéis una contestación».

Zizong preguntó acerca de la amistad y Confucio le dijo: «Advierte a tu amigo con lealtad y guíale bien. Si vieras que no es posible, detente y no te dañes a ti mismo».

Confucio dijo: «El que posea una profunda fe y un gran amor al estudio y los mantenga hasta la muerte, haciéndose cada vez más perfecto en el buen Camino.
» No entrará en un Estado que se tambalea, ni vivirá en un país revuelto. Cuando el mundo rija la buena doctrina se dejará ver y se ocultará en caso contrario.
» Si el Estado está gobernado de acuerdo con las normas del Camino, la pobreza y las privaciones le avergonzarán, mientras que si el Estado está mal gobernado, la riqueza y los honores serán los que le avergüencen».

Cuando Zeng zi estaba enfermo, Meng Jing zi fue a preguntarle cómo se encontrarle cómo se encontraba.
Zeng zi le dijo. «Cuando un pájaro está a punto de morir sus trinos son tristes, cuando un hombre agoniza sus palabras alcanzan una mayor excelencia.
» El hombre superior debe valorar sobre todo tres principios de conducta que sus movimientos y actitudes estén lejos tanto de la violencia como de la despreocupación, que los gestos de su cara estén corregidos por la sinceridad y que sus palabras y exclamaciones estén lejos de la vulgaridad y la grosería. Para los pequeños problemas de vasos rituales ya hay funcionarios especializados».

Confucio dijo: «No comprendo cómo puede haber gente que es violenta sin ser recta, que no presta atención a pesar de ser estúpida y que no tiene sinceridad aunque le falta inteligencia».

Confucio dijo: «Es difícil que una persona que se ha dedicado durante tres años al estudio no alcance un alto grado de bondad».

Confucio dijo: «Zichan tenía cuatro de las características del hombre superior: en lo que hacía para sí mismo era humilde; era respetuoso con el servicio a un superior; generoso cuando se trataba de alimentar al pueblo y justo en su administración de los súbditos».

Zigong quería eliminar el sacrificio de un cordero vivo que se realizaba el primer día de cada mes.
Confucio le dijo:  «Tú amas el cordero, yo amo la ceremonia».

Confucio dijo: «Hay gentes que actúan sin saber por qué, pero yo no soy de esos. Yo oigo mucho, selecciono lo mejor y lo sigo, veo mucho y lo recuerdo, y todo esto supone una fase más elevada de conocimiento».

El duque Ai preguntó: «¿Qué hay que hacer para garantizar la sumisión de los súbditos?». Confucio respondió: «Eleva a los rectos y pon a un lado a los torcidos y los súbditos se someterán; eleva a los torcidos y pon a un lado a los rectos y no se someterán».

Confucio dijo: «Las cosas superiores pueden explicarse a las personas que están por encima de la mediocridad y no a los que están por debajo».

Fan Chi preguntó qué era la sabiduría y Confucio contestó: «Atender a los súbditos con justicia y respetar a los espíritus, permaneciendo lejos de ellos, es lo que puede llamarse sabiduría». Fan Chi le preguntó a continuación en qué consistían las virtudes humanitarias y Confucio dijo: «Los que poseen estas virtudes se aplican primero a resolver las dificultades de las mismas y sólo más tarde cuidan de los resultados que de ellas se pueden obtener. A los que así obran puede llamárseles virtuosos».

Confucio dijo: «Cuando las cualidades naturales se imponen sobre las que da la educación, el sujeto en cuestión será un rústico; cuando lo aprendido domina a lo innato, el individuo de que se trate será un vulgar funcionario; cuando lo natural y lo que deriva del estudio están armoniosamente mezclados es cuando nos encontramos ante un hombre superior».

lunes, 9 de mayo de 2016

Pasaje - De la Brevedad de la Vida - Lucius Annaeus Seneca

Pág. 124. De la brevedad de la vida. Lucio Anneo Séneca.


25.          «¿Cómo será, pues? Oíd por qué razón no las cuento entre los bienes, y cómo, puesto que estamos de acuerdo en que hay que poseerlas, la consideración en que las tengo difiere de la vuestra. Ponme en una casa opima, donde haya oro y plata a profusión: no me enorgulleceré por ello, ya que estas riquezas, aunque estén junto a mí, están fuera de mí. Llévame luego al puente por estar sentado entre los que tienden su mano a las limosnas, me tendré en menos. En efecto, ¿qué importa a nuestro objeto que le falte un mendrugo de pan a aquel a quien no le falta el poder morir? Entonces, ¿qué? Prefiero aquella casa espléndida al puente.
   Ponme en medio de unos muebles relucientes, rodeado de todas las comodidades: no me consideraré ni un ápice más feliz porque vista buen manto o porque mis invitados pisen alfombras de púrpura. Cambia mi lecho: no seré más desagraciado porque mi cansada cabeza repose en un brazado de heno o porque deba tenderme sobre un jergón de gladiador, reventado por todas las costuras de un viejo lienzo. Entonces, ¿qué? Prefiero demostrar mi ánimo vestido con la pretexta o la clámide a llevar la espalda descubierta o apenas abrigada. Pueden en buen hora secundar todos los días mis deseos, enlazarse nuevas prosperidades con las anteriores; no por ello estaré satisfecho de mí mismo.
   Cambia por su contrario esta bonanza de los tiempos; de aquí por allá sea mi ánimo batido por calamidades, duelos y reveses de todo género, que a ninguna hora le falte pena: no por ello me llamaré el más desagraciado entre los desagraciados, ni maldeciré ningún día, porque ya estoy dispuesto a que no haya días negros para mí. Entonces, ¿qué? Prefiero moderar mis goces a reprimir mis sufrimientos» He aquí lo que te dirá Sócrates: «Hazme vencedor de todos los pueblos: lléveme en triunfo el voluptuoso carro de Líber desde donde sale el sol hasta Tebas; pídanme leyes los reyes extranjeros: mientras por todas partes me saludarán como a un dios, yo me creeré más que nunca un hombre. Haz seguir de cerca este sublime encubrimiento por un cambio que súbitamente me despeñe: véame atado a una lanza extranjera para servir de adorno al cortejo triunfal de un soberbio y fiero vencedor: no me creeré más humillado por andar uncido a un carro ajeno que por haberme erguido sobre el mío.
    Entonces, ¿qué? Prefiero vencer a caer prisionero.»

Definiendo

Mis pensamientos me moldean, mis actos me definen.
Una buena causa me hizo caer en la locura, si no hago todavía uso de la razón, entonces, todavía seré un loco.

sábado, 7 de mayo de 2016

Maestros y discípulos


En un concierto de guqin del maestro Gong Yi:
-          (Discípulo 1) ¿Escucha lo bien que toca?
-          (Discípulo 2) Claro que sí.
-          (Maestro) No estáis escuchando, sólo oyendo.

jueves, 5 de mayo de 2016

Curiosidad


Libro favorito de pasta y papel cuyo marco da origen a la imagen de cabecera. Este mismo libro me arrancó el alma cuando ésta estaba tremendamente corrupta, devolviéndomela sin ningún rasguño físico pero a un alto precio de psique. Para mí esta obra es una mezcla entre el grimorio esotérico de hechicero más poderoso y un/a posible "Mein Kampf" de Goethe. Una obra excelsa tremendamente pulida hasta en el detalle más minúsculo, endiosada e irrevocablemente humana.
¿Se podría purgar un alma con un libro? He aquí la respuesta.

Entrada antigua relacionada con Fausto:
https://acendrado.blogspot.com.es/2013/04/resenas-fausto-en-el-cine.html

Un tuit que nunca he tuiteado. «I imagine "Danger".»

Estimado, Obviamente dirá y hará lo que esté al alcance de su inteligencia para haceros comprender que no representa ningún tipo de peligro....