viernes, 11 de abril de 2008

no comment

El día en el que se presente uno de tantos hombres delante de vuestros hijos clamando su libertad, con los ojos desorbitados, exaltado en el instinto de supervivencia, éstos ni siquiera tendrán la opción de la deprecación. Hay y habrá muchos hombres aún, que dispuestos a preservar las vidas de los suyos igual que vosotros la de los vuestros, están y estarán dispuestos a arriesgar sus vidas, llegado el día, para erradicar al enemigo. El mismo que vosotros creasteis, mas no es otro que vuestra propia descendencia.

No hay comentarios:

Mando

Lo vemos todo.  No observamos ni interpretamos sino que supervisamos y determinamos. No esperamos a que la civilización revele sus secretos,...